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Arrepentimiento y tristeza

Por: Luis Zamora Calzada

Publicado el: 07 Febrero 2012

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Así quedó escrito: …“”los males que he causado como cabeza de la insurrección. ¡Ah, América, querida patria mía! ¡Ah, americanos, mis compatriotas! ¡Europeos, mis progenitores! ¡Y sobre todo, insurgentes, mis secuaces! ¡Compadeceos de mí!...Si vosotros engañados insurgentes, queréis seguir con las perversas máximas de la insurrección, mis reatos se aumentarán, y los daños no sólo para la América, sino para vosotros no tendrán fin.

Y si entonces habéis de llorar vuestros errores, creedme desde este instante lo que yo os digo: honrad al Rey, porque su poder es dimanado del de Dios, obedeced a vuestros prepósitos, porque ellos velan sobre vosotros, sabed que el que resiste a las potestades legítimas resiste las órdenes del Señor.

Dejad las armas; ¡echaos a los pies del Trono! ¡Dichoso yo, felices y venturosos vosotros si me dais este consuelo! Exterminada la insurrección, perdonado de mis excesos, ¡con que satisfacción me arrojaré a los brazos de un Dios que, si como justo me debe sentenciar, …Sed pues, testigos todos los que habitáis el orbe; sedlo cuantos habéis cooperado a mis excesos, de que si ingrato y ciego me precipité, si injurié al Omnipotente, al Soberano, a los europeos y a los americanos, quisiera deshacer mis yerros.

Quiero morir y muero gustoso porque ofendí a la Majestad Divina, a la humanidad y a mis prójimos; deseo y pido que mi muerte sea para gloria de Dios y de Su justicia y para testimonio, el más convincente, de que debe cesar al momento la insurrección”” (Catón, Hidalgo e Iturbide, 2010; 115, 116), el dibujo del dolor y del arrepentimiento, provocado quizá por la degradación religiosa sufrida ante juez de la materia y con una sentencia de muerte en el juicio militar, muchas cosas habrán pasado por la cabeza de Don Miguel Hidalgo y Costilla que culpó a Allende de haberlo invitado al movimiento de independencia, porque el jamás hubiera hecho nada para conseguirla, dijo, incluso declaró que en las primeras invitaciones el se resistió; los reglones transcritos de su escrito, elaborado en su individualidad, reflejan a un ser humano con una reacción ante la proximidad de su muerte, pidiendo sin razón dejar las armas y no pretender más la independencia de nuestro país; sin embargo a pesar de los errores cometidos y la excesiva confianza que condujo a los primeros lideres insurgentes a su captura y muerte, la búsqueda por la libertad estaba en el animo de mucha gente y no pararían ya.

Episodios como el anterior son casi desconocidos para un gran número de mexicanos, un sentimiento como el expresado puede ser punto de partida para sentir que esta tierra es nuestra y no de las cúpulas que han pretendido borrar la memoria histórica que construye identidad y lo que pregona tantos discursos, el amor a la patria; cada mexicano, todo ciudadano tiene el legitimo derecho de aspirar a la mejora del país, de actuar para lograrlo desde lo que marca la ley, pero claro, ha sido más fácil un sometimiento desde la desinformación, con una población que casi no lee y como consecuencia natural tampoco entiende no sólo los texto, muchas veces tampoco los contextos, he aquí el éxito de las despensas, del bulto de cemento, de las palabras huecas pronunciadas en mitinees con asistentes predispuestos para el aplauso, supuestos mensajes para la esperanza de un futuro mejor que nunca llega.

Ha pasado un cinco de febrero más, los que tuvieron posibilidades desde las playas o lugares de descanso, inclusive desde la propia comodidad, lo que menos deseo una gran mayoría fue escuchar respecto a la Constitución, los 136 artículos no tienen gran significado en la población, es más fuerte lo cotidiano y el imaginario impuesto: el estado, el gobernante, el poderoso, la “prole”, cada uno en su condición y estatus, que no cambiará si no se conoce la historia, ni la ley que nos rige; la libertad por la que se luchó, no se limita al territorio, también incluye a la gente y esa es la gran asignatura pendiente, la libertad y la vocación para conquistarla en cada uno.